El siguiente reportaje aparecido el viernes 28 de Febrero de 2003 lo resume todo:

Los vecinos protestan por el estado de ruina de los puentes sobre el Eria

El derrumbe parcial de los pasos impide el tránsito hacia tierras de labranza y domicilios particulares TORNEROS DE LA VALDERÍA

Torneros de la Valdería tiene, cuando menos, mala suerte con sus puentes. Ya el año pasado, los vecinos se quejaban de la demolición del de la carretera de la Cabrera, al que sustituyó uno de nueva factura, con motivo del arreglo de la citada vía, y ahora manifiestan su pesar por el estado que presentan los conocidos como el de Los Barriales y El Pozolito, ambos sobre el Eria. El primero de ellos, que da acceso a una cantera, hace ocho años que vino abajo, mientras que el de El Pozolito no se puede cruzar con vehículos desde hace un mes, con los trastornos que conlleva para los habitantes de esta localidad.

Alberto Domingo Redacción LA BAÑEZA.
Norberto

La caída de una pilastra del puente de El Pozolito impide atravesarlo en vehículos

La ca�da de una pilastra del puente de El Pozolito impide atravesarlo en veh�culos Torneros de la Valdería se queda sin puentes, dicen los vecinos de esta localidad del municipio de Castrocontrigo. Hace ocho años, el puente de Los Barriales se venía abajo, problema que solucionaron los empleados de una gravera a la que se accede por dicho viaducto rellenando de tierra la parte que se derrumbó, labor que tienen que realizar con cierta frecuencia, según relatan los vecinos, cada vez que el río Eria se lleva el relleno. Posteriormente, y como ya se informó en su día, los de Torneros manifestaron su malestar por la demolición del antiguo puente de la carretera de La Cabrera, construido con el sudor de los lugareños allá por la época de Franco.

Ahora es el de El Pozolito el que no se atreven a cruzar en vehículos a motor desde hace alrededor de un mes, dada la forma en «v» que presenta tras hundirse una pilastra, debido a su lamentable estado. Este puente se construyó de madera y daba acceso a tierras de labranza, en su mayoría de baldío ahora, y posteriormente lo arregló el conocido Icona, por servir de acceso no sólo a las explotaciones agrícolas, sino también a los pinares de la zona.

También el de Los Barriales se construyó de madera y, con el tiempo, se sustituyeron sus pilares de troncos con otros de cemento. El río se encargó de horadar sus cimientos para echarlo abajo, dificultando el acceso tanto a la gravera como a las viviendas construidas en la otra orilla del Eria y que, principalmente, se utilizan en verano, cuando los hijos de Torneros regresan a sus orígenes con motivo de las vacaciones.

Mala alternativa

La alternativa de los vecinos de Torneros pasa por acceder al otro lado del cauce por el puente de la carretera, el de la Cabrera, para después tomar un camino que con las lluvias se ha vuelto «casi impracticable» y supone un desvío de tres kilómetros. Cuentan que la adjudicación reciente de unos lotes de leña llevó a que se transportaran estos hasta El Pozolito, para almacenarlos junto al paso y cargar con ellos a pie, por el puente, hasta la otra orilla, para cargarlos en otros vehículos.