Corría el año 87 (aproximadamente) , la patrulla “x” ya no estaba en activo pero sus miembros seguían unidos y dispuestos a “facer algún telar”. Dicho y hecho.

Por esa época ya empezaban a salir pelos en las piernas y en otras zonas, granos en la cara y una hilera de hormigas entre la nariz y el labio. Ya formaban parte del grupo chicas (natural). Necesitábamos un lugar solitario y apartado para poder estar sin que nos molestaran y vaya que si lo tuvimos.

Alguien dijo hacemos una cabaña parecida a una que tuvimos en la época de “x”. ¿Dónde la podíamos hacer?. Necesitábamos un sitio tranquilo, lejos del pueblo, con agua, sombra, materiales para construirla y que pasara poca gente por ahí. A alguien se le ocurrió que en el soto, y nos fuimos a buscar el sitio más adecuado.

Después de mucho tiempo encontramos el lugar adecuado, y nos pusimos manos a la obra. Podamos medio soto pero fue una construcción fuerte y segura y no nos veía nadie aunque pasaran al lado de ella.

Por las noches , aunque fuera tarde nos teníamos que ir a casa, y alguien penso que si nos habían seguido podían usar nuestra cabaña, y decidimos poner medidas de seguridad.

Se hizo una puerta trasera para escapar en caso de peligro y un gran agujero en todo el medio el cual llenamos de varillas de paraguas ( para que el que se cayera se pinchara) y lo tapamos con un plástico y arena. Era completamente invisible, tanto, que era raro el día que no caíamos dos o tres veces, ya que no nos acordábamos que estaba allí.

Así pasamos el verano. Después en otoño la íbamos a ver y la manteníamos para que cuando llegara el verano estuviera allí.

Cuantas historias ocurrirían y contaríamos allí, pero eso en el siguiente capitulo.

Farraspino